Un taller que hace 40 services por mes tiene, al año, unos 400 clientes que en algún momento van a necesitar volver. La mayoría no vuelve porque se olvidó, no porque haya encontrado algo mejor. PymeInteligente ahora convierte las órdenes de service que ya cargás en recordatorios personalizados: el sistema calcula a quién le toca, arma el mensaje nombrando el repuesto exacto que le pusiste, y lo deja esperando en una bandeja hasta que vos lo aprobás.
Este post cuenta cómo funciona por dentro, incluidos los límites, porque en recontacto por WhatsApp los límites son la mitad del producto.
El dato ya está cargado, sólo se usaba para facturar
Cuando cerrás una orden de service quedan registradas cosas que valen mucho más que el importe: qué filtro pusiste, de qué marca, con qué código, en qué auto, con qué patente y a qué kilometraje. Ese dato se usaba para emitir la factura y ahí moría.
Es la diferencia entre dos mensajes:
- "Hola, ¿querés hacerte el service?" — es publicidad, y se lee como publicidad.
- "Hace 6 meses le pusimos a tu Focus el filtro de aceite Mann W712. Ya estaría cumpliendo su ciclo, ¿coordinamos turno?" — es memoria, y se lee como atención.
El segundo mensaje sólo se puede escribir si el sistema sabe qué producto se usó. Y lo sabe, porque vos lo cargaste para facturarlo.
Las cinco campañas que vienen armadas
El módulo trae un paquete listo para taller de autos y gomería. Cada campaña se dispara con un trabajo distinto y tiene su propio plazo:
| Campaña | A quién alcanza | Cuándo escribe | No repite antes de |
|---|---|---|---|
| Control post-service | Todos los que pasaron por el taller | A los 10 días | 21 días |
| Aceite y filtros | A los que les cambiaste aceite o algún filtro | A los 6 meses | 60 días |
| Neumáticos | A los que les vendiste o trabajaste cubiertas | A los 4 meses | 60 días |
| Revisión de frenos | A los que les tocaste pastillas, discos o líquido | A los 6 meses | 90 días |
| Clientes inactivos | Los que hace rato no aparecen | A los 6 meses | 90 días |
Cada campaña tiene además una tolerancia de días para adelante y para atrás, porque nadie vuelve el día exacto: la de aceite abre una ventana de 30 días antes y 30 después, la de frenos 15 antes y 45 después.
Los plazos son valores por defecto, no una regla del sistema. Si en tu taller el service es cada 5 meses y no cada 6, se cambia desde la pantalla de la campaña, igual que la tolerancia, la repetición y la espera entre mensajes. Cambiar la frecuencia no requiere que nadie toque el sistema.
La campaña de inactivos es a propósito la más genérica: si un cliente califica para "aceite y filtros" y también para "inactivos", recibe la específica. Es la que evita el mensaje genérico cuando había uno mejor disponible.
Nada sale sin que alguien lo mire
Las campañas nacen en borrador. Cuando las activás, un proceso diario arma la lista de candidatos y los deja en una bandeja con el mensaje ya escrito, listo para leer, editar o descartar uno por uno.
Existe el envío automático, pero es opcional y viene apagado. Se enciende campaña por campaña, y el orden recomendado es el obvio: primero mirás dos o tres tandas reales, después decidís si querés que salga solo.
Si querés ver qué generaría antes de activar nada, hay un modo de prueba que calcula los candidatos sin persistir ni enviar.
Los frenos, que son la parte importante
WhatsApp no perdona el volumen mal manejado. Por eso el módulo viene con topes puestos de fábrica y deliberadamente conservadores:
- Ventana de envío: lunes a viernes, de 10 a 19, hora de Argentina. Nada de mensajes un domingo a las 22.
- Tope diario: 30 mensajes de WhatsApp por día. El email, que no tiene riesgo de bloqueo, va hasta 200.
- Espaciado: 45 segundos entre un mensaje y el siguiente, para no parecer un robot.
- Espera mínima por cliente: 21 días por defecto entre dos mensajes cualesquiera a la misma persona por el mismo canal, además del plazo propio de cada campaña.
- Cupo mensual: el plan define cuántos mensajes entran por mes y hay un contador auditable que no se puede pasar. Las previsualizaciones y los mensajes bloqueados no consumen cupo.
- Bajas: el cliente que pide no recibir más queda excluido de todas las campañas, para siempre, sin importar qué trabajo haga después.
Todo eso se configura por empresa y se puede ajustar por campaña. Los valores de arriba son con los que arranca.
Los límites, dichos de frente
El kilometraje del auto queda congelado entre visitas. El sistema sabe con cuántos kilómetros entró el auto la última vez, pero no con cuántos anda hoy: sólo se actualiza cuando el auto vuelve, que es justo lo que todavía no pasó. Por eso el disparador principal es el tiempo transcurrido y el kilometraje funciona como refuerzo, no al revés. Un recordatorio "por kilómetros" exacto es imposible sin telemetría, y preferimos decirlo antes que prometerlo.
WhatsApp sale por una capa no oficial. Es la realidad de cualquier herramienta que mande WhatsApp masivo hoy. Los topes de arriba son la mitigación; la otra mitad, para volumen alto, es tener una segunda línea dedicada al recontacto, separada de la que usás para facturar y atender clientes. Si te bloquean una, no se cae la operación.
Por ahora hay un solo paquete de campañas: taller de autos. Los equivalentes para venta de motos, comercio, tienda online y cuentas corrientes están previstos y la arquitectura ya los contempla, pero todavía no están hechos. Si tu negocio es un lubricentro o un taller mecánico, el paquete de hoy te sirve entero; si es otra cosa, va a haber que esperar.
Qué hace falta para prenderlo
El módulo se habilita por empresa desde el plan. Después, dentro del sistema, son tres pasos: crear las campañas del paquete, revisar los textos y activar las que quieras. Nacen en borrador justamente para que nadie mande 300 mensajes con una plantilla que no leyó.
El resto ya lo estás haciendo: cada orden de service que cerrás alimenta la lista del mes que viene.
Si tenés un taller o una gomería y querés ver esto sobre tus propios datos, mirá el sistema para lubricentros y talleres. Para el stack de motos, la puerta es la mecánica de motos.